Readaptación Física y Funcional

Recuperarte no es volver a moverte: es volver a confiar en ti.

Tras una lesión o un periodo de inactividad, no basta con que el dolor desaparezca.
Es necesario que tu cuerpo recupere la fuerza, el control y la seguridad para volver a exigirse sin riesgo.

En nuestra clínica, un profesional cualificado estudia tu caso de forma individualizada, analiza tus patrones de movimiento y prescribe el entrenamiento específico que tu cuerpo necesita.

Diseñamos un plan progresivo de ejercicios para trabajar en clínica y también en casa o en gimnasio, adaptado a tu nivel y a tus objetivos.
Durante el proceso, se evalúan los avances y se ajusta el plan si es necesario.

El objetivo no es solo que mejores, sino que no vuelvas a caer.
Vuelve a entrenar, trabajar o moverte con la tranquilidad de que estás preparado.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es la readaptación física o ejercicio terapéutico?

La readaptación física es un proceso de ejercicio terapéutico individualizado orientado a recuperar la función, fuerza, control y confianza del cuerpo tras una lesión, dolor o periodo de inactividad, siempre con criterio clínico.

La readaptación física parte de una valoración clínica previa y está dirigida por un profesional sanitario. El objetivo no es el rendimiento estético, sino recuperar movimiento, prevenir recaídas y volver a la actividad diaria o deportiva con seguridad.

No siempre. En algunos casos la readaptación puede iniciarse directamente tras la valoración. En otros, se combina o se inicia después de un tratamiento de fisioterapia, según el estado de la lesión y la fase de recuperación.

Está indicada tanto para personas con dolor persistente o lesiones previas como para deportistas, personas sedentarias que quieren volver a moverse sin miedo, o pacientes que desean prevenir recaídas y mejorar su función física.

La readaptación física se realiza de forma individual, adaptando cada ejercicio a la persona, su lesión, su nivel y su objetivo. Esto permite un control preciso del movimiento y una progresión segura.

Se utilizan ejercicios de movilidad, control motor, fuerza, estabilidad y coordinación, seleccionados específicamente para cada caso. No se siguen rutinas estándar, sino un programa adaptado a la evolución del paciente.

El ejercicio puede generar sensaciones de esfuerzo, pero no se busca el dolor. El trabajo se ajusta constantemente para que sea seguro y tolerable, respetando los tiempos de recuperación del cuerpo.

El número de sesiones depende del punto de partida, del objetivo y de la respuesta del cuerpo al ejercicio. Tras la valoración inicial se plantea una orientación aproximada, que puede ajustarse según la evolución.

Las sesiones tienen una duración aproximada de 45 – 60 minutos, tiempo suficiente para trabajar de forma controlada, efectiva y sin prisas, priorizando la calidad del movimiento sobre la cantidad.

La readaptación física mejora la función, reduce el riesgo de recaídas, aumenta la confianza en el movimiento y ayuda a que la persona vuelva a su actividad diaria o deportiva con mayor seguridad y autonomía.